Los talibanes y el caldo a fuego lento
En un departamento del complejo “Bergareche”, en Rawson, Capital de la Provincia del Chubut, varios funcionarios de Esquel, mientras almorzábamos; debatíamos sobre la realidad política, de aquel entonces.
Ya se “rumoreaba” que Mario Das Neves aceptaría presentarse para su reelección.
Era a comienzo del año, en que finalizaba su importante gestión, vigorosa, incomparable y sin precedentes.
Mientras varios de los comensales, sostenían y alentaban dicha decisión; solo, como loco malo, me esmeraba; con mucha diplomacia; para desarrollar mi teoría sobre la inconveniencia de alentarla.
La principal, es la debilidad de quién no cuenta al final de su mandato, con la facultad de la reelección.
A los dieciocho meses, comenzaría la licuación de su poder político ya que sus funcionarios, inician “nuevos romances” con aquellos dirigentes que se avizoran como sucesores. Y durante dicho tiempo, se comienza a mover el “hormiguero” pues ya está en marcha la carrera electoral de mitad de mandato.
¡¡¡Para qué, lo habré dicho!!!
¡Faltó que cayeran pedazos de mampostería sobre mi cabeza!
Maldiciones; no faltaron. Creo que de las conocidas, ninguna.
Me dijeron: — “la militancia dasnevista, es un grupo talibán, que responde con “poder de fuego”; a un chasquido de dedos, del jefe político, que por supuesto era Das Neves”.
–“Esta es una banda de talibanes, que le vamos a reventar las urnas de votos, hasta que Das Neves, llegue a la Presidencia de la Nación”, explicaba otro.
–“Tal vez vos no creas, lo que decimos y sostenemos, pero contamos con una orga; a la vieja usanza; disciplinada (¡!bueno, no te voy a explicar a vos, de qué se trata una orga ¡¡; se apresuró a aclarar, ante mi atónita mirada de “cordero desgollado”)
–“Charles; a ver; cómo te explico: Das Neves es el Jefe Político nosotros sus soldados que no le discutimos nada. El ordena y nosotros cumplimos al pie de la letra. Los que bancan, bancan. Los que no; los degollamos” (sic) (Claro, nunca les creí que hablaran en serio)
–“Mire, Carlos; me dijo otro, con algo más de formalidad; Ud., vino a plantear sus dudas ante nosotros, que nos reconocemos “la guardia pretoriana” y estamos dispuestos a dar la vida por Das Neves. Se está de acuerdo y se apoya o se elige estar en contra y convertirse en enemigo cerril. No se puede opinar, ni disentir, ni mirar con otro ángulo, ni decir que se aporta otro punto de vista, etc. ¡¡Nada!!.
Al que no está con nosotros, lo pasamos por arriba, para eso, contamos con las bases movilizadas, como habrá podido apreciar ayer, en el acto de la peatonal”. Y agregó, para rematar: “Que le conste, que eso es sólo una parte. Tenemos más, para pasar por arriba al que ose contrariarnos”.
–“Ténganos fe en lo que decimos y le explicamos. Nosotros estamos cerca de Mario y todos le reconocemos aptitudes para el mando y estamos dispuestos a obedecerle y llevarlo a la primera magistratura de la República. A la Patria, le hace falta un “manija” como Das Neves, los demás son lauchas. No se deje correr por las lauchas”.
Conservo otros registros de aquella acalorada discusión, pero para el caso, lo citado es suficiente. Cuando se desconoce la historia, es necesario volver a vivirla. Y cuando se echa por la borda, el dogma, la doctrina que nos legara Juan Domingo Perón, se pone en práctica otras doctrinas. Esta que acabo de relatar, es más cercana al nazismo, a conductas dictatoriales, que a la participación en democracia.
Lamentablemente, la verticalidad, se confunde con el autoritarismo. Quien no puede debatir una idea, es porque carece de sustento, entonces lo que hace cuando la trata de imponer, es reflejar lo insostenible de la misma. Prefiere, repetirse para su interior; y hasta a veces lo expresa con todas las letras; yo soy el que manda y listo.
Lo relato en este tiempo de cambios de gobiernos. En el contexto de un gran “berenjenal” que se armó en Chubut, articulado por Das Neves, dejó a todo el peronismo como “tábano sin cabeza” y no falta quienes se creen “dueños absolutos de la pelota” y procuran “soluciones personales” y lo que es peor, no “admiten ni toleran otras visiones”.
Por su parte, Cristina ha comenzado una nueva etapa y no tendrá al final de su mandato, la posibilidad de la reelección (sigo creyendo que es un error que perdure esta limitación, ya que siempre es el pueblo quién elije) y no hay ninguna razón que no obligue a pensar que ya han comenzado juegos para sucederla.
Me pregunto si entre tanta militancia joven, se logra el esclarecimiento suficiente, que comprenda que para que no se agote un proyecto como este que lo soñó Néstor, sólo; con muy pocos que le siguieron, lo lleva adelante Cristina, es necesario respetar el orden que indica que primero está la Patria, luego el Movimiento y por fin los Hombres.
Hay muchas evidencias, que se está privilegiando lo inverso. Por eso, sería bueno revisar y recordarlo a Perón, entre tantos preocupados por mostrarse “talibanes”, “chupaflexos” “alcahuetes” “lameculos” que el hombre que sirve, es el persuadido. Vale mucho más que aquél, que está obligado por la circunstancia que sea, a cumplir obligadamente.
Si se impone, se masca arena, se traga saliva y se acepta, con las tripas retorcidas; especialmente entre peronistas, pero llegado el momento; “los pueblos hacen tronar el escarmiento”. Lamento decir, que lo que vino y como se terminó en Chubut, me dio la razón. “Lamento haber tenido razón”, decía el Compañero Cachín Romero. No vaya a ser cosa, que la historia vuelva a darme la razón, si digo, que la “olla a presión, está cocinando el caldo, sobre el fuego lento”.
Cro. Carlos Héctor Malizia
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Compañeros y amigos,
Con todo nuestro cariño, les acercamos un fuerte abrazo, junto a todo el reconocimiento de los compañeros de Mendoza, anhelando, sigan constituyendo el pilar vital de la Nueva Argentina: una juventud imperturbable, comprometida y enfocada en un objetivo común.
Queda abierto nuestro sitio para la difusión de contenidos. ¡Larga vida al Modelo K! ¡Larga vida a Cristina! ¡Larga vida a la jovial política! ¡Larga vida al Peronismo!
Abrazos.