De héroes colectivos y fisuras
El fin de la historia significaría el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas,
los hombres satisfacen sus necesidades a través de la actividad económica
sin tener que arriesgar sus vidas en ese tipo de batallas. Francis Fukuyama – El fin de la historia y el último hombre
Recrear el Movimiento Nacional desde la nada misma es una tarea titánica. Empezar así la nota es casi un cliché innecesario, pero no por eso menos cierto
Igualmente sabíamos que el camino hacía la tan mentada “realidad efectiva que debemos a Perón” no estaría plagado de rosas, muchos menos abrazos efusivos, ni hablar de sendos e interminables homenajes. Eso siempre estuvo muy claro.
Otra obviedad era que, llegado el momento, quedaríamos 4 sosteniendo las banderas. Los demás se alejarían enumerando fallas y métodos alternativos para gestar la revolución.
Igualmente, para eso falta mucho (?)… espero.
Aprender a movernos colectivamente nunca fue sencillo, jamás lo fue. Incluso en los mejores momentos de nuestra historia las contradicciones propias del movimiento nos hicieron trastabillar más de una vez. Pero trastabillamos juntos.
El goteo
De todas formas los 90s, y sus primos hermanos los 80s, no pasaron de largo. Varias generaciones fueron sometidas al constante bombardeo de la autosatisfacción y el reconocimiento personal. Poco importaba si afuera la tierra se abría en dos.
Aquello de las ideologías no parecía estar entre las necesidades inmediatas. Una Pepsi en lata y unas papitas Pringles lograban satisfacer la necesidad de sentirte realizado. Ni hablar un par de zapatillas Nike.
Los 90s quedaron lejanos en el tiempo, no así su legado más preciado: nosotros.
Las Unidades Básicas no se vaciaron por generación espontánea, fue un largo y metódico proceso. A nadie le interesaba siquiera charlar con un vecino. No fue Alfonsín, no fue Menem… fuimos nosotros. Desaparecimos como colectivo porque así lo decidimos.
Nos desangramos día a día… la Teoría de los 2 demonios decía que debíamos avergonzarnos…
Esta suerte de negación a pensar el todo, y entre todos, fue creando hábitos complicados de deshacer. Cosas simples, de manual. En el barrio aún le dicen: códigos.
¿Puede entonces sorprendernos el ensañamiento de algunos Cros. con Martín García, Cro. Peronista y Director de TELAM? Yo creo que no.
El desvarío por lo inmediato que provoca Internet y esa utopía libre pensante que repiquetea entre nosotros, han marcado a fuego a propios y extraños. Llamativamente, las piedras más grandes llegaron de los propios.
Lo de TELAM deja al descubierto muchas fisuras en la militancia, algunas – a mi criterio – insalvables. Al parecer las formas, el “que dirán” o las editoriales de Clarín pesan más que el simple instinto de (mirá que fácil) levantar un teléfono y preguntar que pasa.
¡Ya se! garpa más mostrarte como crítico y libre de ataduras dogmáticas. Para eso está el aluvión zoológico.
Poco importa ya el “error” de TELAM, lo grave es la tibieza (en el mejor de los casos) de muchos compañeros. Pero claro: “acá tenes los pibes para la liberación” cuanta pose… cuanto Facebook, que poco barrio.
Si los 90s habían quedado lejos, aún más lejos había quedado aquello de que: “para un peronista, no hay nada mejor que otro peronista”. Todo era lo mismo, y lo mismo es decir que nada vale la pena, y si la pena no vale… ¿para que carajo luchar? ¿Para que perder tiempo en complicaciones inconducentes? ¿Para que gastar mi tiempo si son todos chorros?
Seguramente solos podríamos avanzar más rápido. Pero deambular no es lo mismo que avanzar. Y la soledad duele…
Hace un tiempito, unos pocos meses, un viejo militante me espetó: “el desafío del modelo son Uds. los que vivieron los 90s. No son confiables”
¿Para que mentir? Nos puteamos largo rato. De un lado al otro de la mesa volaron los reproches y las lecciones de militancia… pero tenía razón. Demasiada razón.
El gran problema es la llamada Generación X. Lo paradójico es que, al mismo tiempo, es parte de la solución. Parte, no el todo…
…el todo aún esta por venir.
El todo
El todo se encuentra entre los pibes de 6 años, proyecciones obligadas de aquellos “pibes peronistas” que fueron nuestros viejos. No así nosotros, que nos criamos en una suerte de limbo muy distinto a la historia que endulzó por años nuestros oídos.
Son estos pibes quienes crecerán con la panza llena, el corazón contento y llegarán con la dentadura completa a los 23 años. Son estos niños quienes verán al país de pie y con la frente en alto.
Ellos serán los nuevos pibes peronistas, los que realmente defenderán con uñas y dientes el modelo nacional. Quienes se cagaran de risa en las formas y las disfunciones dialécticas, porque defenderán algo que les pertenece: la vida misma. ¿O caso algo importa más?
No somos nosotros quienes protagonizaremos la revolución, serán nuestros hijos. Es responsabilidad nuestra dejarnos de pelotudear y decidir de una puta vez si apostamos a lo colectivo, si dejamos los discursitos políticamente correctos o encaramos la historia como se nos ha encomendado. Aún con nuestras contradicciones a cuesta. Aún siendo parte, quizás, de una de las generaciones más egoístas de las que tenga registro. Aún con marcadas conductas menemistas entre nuestros pares. Aún así… tenemos una tarea por cumplir… de lo contrario las lágrimas en Plaza de Mayo serán una inconmensurable sarasa.
Y si, decime ortodoxo. Pero yo no ando entregando compañeros por sentirme parte de una vanguardia iluminada.
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Me encanto compañero, mucho mejor que mi explicación crsipada
esto abrio el debate de la militancia y del periodismo, bienvenido sea
la nota me genero cierta melancolia, me hizo recordar al espiritu con el que escribia las editoriales de la revista 2010
un abrazo
A veces prefiero al enemigo….me enfrenta a cosas claras, mucho mas claras.
Y despues viven pidiendonos mesura: siempre la mesura a los peronistas, salvo , claro cuando hay que poner el cuero. Ahi nos piden hasta la vida.
Y espero que por lo menos se levanten de la pc para ser fiscales y contar voto a voto, porque despues salen en la tele en los centros de computos y dando declaraciones triunfalistas.
Toy enojada.
El problema son los tibios. Ya lo dijo aquel primer peronista: “los escupirá de mi boca, raza de víboras”
Compañeros, a saber:
Pablo: La idea del Proyecto debería estar más que clara a esta altura del partido, más aún cuando ni el arbitro ni el dueño de la pelota son afines de nuestros objetivos. Que se yo “luces del centro” le dicen. ¿O me van a decir ahora que los peronistas somos neutrales o, peor aún, respetuosos de cuanto tiempo y forma dicten los manuales republicanos? jeje! me castañetea el porrón en la heladera.
Mancuso: Mirá! mirá! si no compartías la idea ya me estaba poniendo sectario y excluyente (?) .Abrazo
Samuel: Estimadisimo. Supe que tembló todo, menos el pecho militante, allá por las tierras de la caña y las morochas compañeras. Grosos uds. que laburan como lo que son… negros peronistas, amuchados y convencidos del Proyecto Nacional. Abrzo
Carlitos: Que se yo compa… tanto vacío cultural no ha sido al pedo. Eso de buscar la comodidad para esquivar puteadas se ha transformado en una suerte de mimetización con el discurso hegemónico, el cual -vaya aclarar- lejos está de ser el nuestro. Ayer avergonzaba Moreno, días despues Moyano, al tiempito fue Scioli, horas después Coscia cantando la marcha… ¿quien sigue? ¿Cristina?
Santi: Internet tiene la particularidad, entronización del ego mediante, de soltar la lengua de muchos más de la cuenta. Quien sabe, quizás el afán de ser siempre el primero. Más no sea para decir una boludez… Y ya sabe.. por acá encontrara un abrazo peronista
Como los banco compañeros. En estos días en que es difícil encontrar compañeros que sepan dirimir las diferencias entre pares, y no vía facebook o twitter para que los enemigos de siempre exploten nuestras contradicciones, es un alivio y una alegría enorme leer cosas como estás.
Leí con detenimiento la nota y más aún, vengo siguiendo la “reyerta” que ha provocado entre la “propia tropa”, un comunicado que “se escapó de las manos” de quienes debieron controlar y editar, días pasados en Telam, con motivo de festejar el cumple de Cristina.
Fue un error, reconocido por los propios compañeros que dirigen TELAM.
Pero como nos siguen con “lupa” para ver en dónde nos equivocamos, ni bien salio, Vuvuzela y otros, salieron a batir el parche. No es para menos.
Lo que resulta extraño, es la forma “criminal”, (como para describir la manera) en que salieron a tirarle desde nuestra propia tropa.
O sea, fueron menos indulgentes los propios que los que nos quieren matar.
Y no me vengan a explicar que se debe ejercer la crítica y toda la sanata esa.
Hay lugares, sitios y momentos, para abordar estos temas.
No es haciéndole el caldo gordo a los monopolios y alcahuetes gorilas, que vamos a lograr un peronismo fuerte e invencible. No. De ninguna manera.
Claro que se entiende que ese salto generacional del que habla la nota, hace que el compromiso con el compañero sea volátil y demasiado efímero.
Groso cumpa!!!!
muy bueno, comparto cada idea, excelente, abrazo
Muy buena nota recuperando el debate por la idea del proyecto!